lunes, 6 de agosto de 2007

"Resumen" de la primera semana (parte 3)

Día 4. Típico día de turista. Visita guiada por el Trinity College, a cargo de un joven de aspecto y habla digamos que… más bien chulesco. Pero al menos se le entendía muy bien. En el centro del campus un campanario supuestamente maldito, de modo que aquellos estudiantes que pasen bajo él no conseguirán su título (maldición bastante poco amenazadora en mi opinión).

Después picnic en Saint Stephen´s Green, acompañados de nuestro querido Gizmo:

Día 5. Empezamos con energía tomando un desayuno típico (esta vez en serio) irlandés:

Después una de las visitas clásicas para turistas típicos, la Catedral de San Patricio.

Aquí me doy cuenta de lo ignorante que soy, porque me entero de que Jonathan Swift (auntor de Los viajes de Gulliver) era deán de dicha catedral y está enterrado aquí junto a una “amiga” suya.

"Resumen" de la primera semana (parte 2)

Día 2, miércoles. Recorrido (no) turístico por todo Dublín visitando pisos en alquiler. Y cuando digo todo es todo, desde el extremo Norte hasta la zona sur pija…

Y en medio con mucha ilusión nuestra primera lluvia irlandesa.

Día 3. Como siempre empezamos el día navegando por Internet en busca de piso. Y como siempre tuvimos que salir corriendo a ver un piso de esos que el casero, muy majo, nos dice “sure, you can come see it right now”.

Por la tarde decidimos acercarnos a ver el mar. Con ese valor que nos caracteriza obviamos los medios de transporte y nos adentramos en la zona Este a pie. Por el camino nos encontramos con una par de esas decenas de iglesias de aspecto idéntico que se acumulan en Dublín (algún día haré un post específico sobre el tema). Llegamos por fin a Sean Moore Park y, detrás de él la playa… pero no el mar:

El problema es que en esta zona la profundidad es mínima, de modo que cuando baja la marea sucede lo que veis en la foto, que el mar queda a cientos de metros. Pero bueno, al menos paseamos un rato por la arena.

A continuación decidimos cenar en otro sitio típico del país, un chino. Al menos probamos un plato, al parecer típico de Shezuan, que no conocíamos más que por las pelis. La cosa está en que te sirven la comida cruda

Y tú mismo la dejas hacerse en las salsas hirviendo que te sirven, una que pica poquiño y otra que no.

Y por la noche por fin mi primer trago de la verdadera esencia irlandesa:

"Resumen" de la primera semana (parte 1)

Ahora sí. Aquí tenemos un resumen general con fotos ilustrativas de nuestros 7 primeros días en Dublín. Hemos tenido que cortar la entrada en varias partes porque era demasiado larga, pero sobre todo debido a que tiene muchas fotos, así que no os asustéis. En cualquier caso, si veis que lo necesitáis tomaos los descansos que queráis, no es necesario leerlo del tirón.

Llegamos al aeropuerto a eso de las 20:15 (hora local) del 30 de julio. Éste era nuestro avión:

Tras recorrer un laaaargo pasillo (inexplicable porque el aeropuerto de Dublín no es tan grande) te encuentras con este simpático cartelillo que te da la bienvenida:

Después de coger el autobús 16A (el cual será, aunque entonces no lo sabíamos, uno de nuestros mejores aliados, porque parece que pasa por todas partes) llegamos al hostal. Todas las pistas nos indican que es un hostal católico. Y además un laberinto. Pasando la puerta mágica de la izquierda llegamos a un cuarto donde se pueden dejar equipajes, después una sala pequeña con un Cristo enorme, después a la derecha un patio pequeño con un puerta que da al comedor y otra puerta que da a unas escaleras. Tras subir esas escaleras tenemos otra puerta que, ahora sí, da a 3 habitaciones, una de ellas la nuestra.

Esta es la primera pista que recibimos de que aquí vamos a tener que andar mucho.


Al día siguiente comienza nuestra odisea. Primero una visita al St. Stephen´s Green Shopping Centre, situado frente al parque del mismo nombre, lugar muy agradable para tirarse en el césped, siempre que el tiempo lo permita.

Tras un par de intentos más bien frustrados de robar Wifi con el portátil nos decidimos por la vía legal y acudimos a un locutorio para conectarnos a internet. Aquí aconteció la aventura que ya conté en otra entrada, después de lo cual decidimos darnos una cena tradicional:


domingo, 5 de agosto de 2007

Señales

Una de las curiosidades que se encuentra uno cuando viaja a otro pais son las señales y carteles que caracterizan a la ciudad. He aqui algunos ejemplos:












Bueno, esto tiene dos explicaciones posibles: o esta preparado para los turistas o lo natural es conducir por la derecha de modo que hasta los irlandeses se lian y no saben a que lado de la calle tienen que mirar para cruzar. De ahi, imagino, que te lo recuerden en cada paso de cebra. Notese el simpatico ojo del Look left.



Otra señal de trafico para torpes:


Por si acaso alguien no conocia la complejisima simbologia de los muñecajos de los semaforos...



(PD: el resumen general de la primera semana tendra que esperar por dificultades tecnicas, pero aun os lo debo)

miércoles, 1 de agosto de 2007

VIAJE A NINGUNA PARTE

Pues ya estamos aqui. De momento perdonareis que no haya acentos ni enes de Espana porque escribo desde un ciber. En proximos dias os contaremos nuestros primeros momentos aqui con fotos explicativas. Pero ahora de momento vamos con el que sera el primero de (espero) muchos momentos absurdos en este pais:

Seguimos a la caza de piso. Asi, ayer estabamos en este mismo sitio mirando propiedades por internet y llamando en el momento con nuestro flamante nuevo movil irlandes. Y cuando ya estabamos a punto de irnos, una de las caseras me dijo por telefono "Yes, you can come see it today at 19:30". Yo miro el reloj: las 18:30. El sitio esta justo al sur de Swords, una poblacion en la punta contraria de Dublin. Pero yo, huevazos que tengo, le dije "yes, we'll be there". Y alla que vamos a coger el primer autobus al centro de la ciudad, para, una vez alli intentar coger el 43 hacia la susodicha urbanizacion. Pero hete aqui que cuando llegamos a la parada del 43 (ya a las 19:00) vemos en los horarios que este autobus pasa cada hora y tarda otra hora en llegar a donde queremos ir. No pasa nada, llamamos a la mujer y le decimos que llegaremos a las 20:30. Ella, muy amable nos dice que no importa. En la parada mientras esperamos trabamos amistad con algunas compatriotas que estan aqui haciendo cursillos de verano (Dublin esta absolutamente plagado de espanoles) Por fin a las 19:30 cogemos el dichoso 43. Gracias a nuestro mejor amigo (el callejero de Dublin) nos bajamos en la parada exacta. Desde alli empezamos a buscar por una urbanizacion muy mona, llena de zonas verdes y de aspecto relativamente nuevo. Tras 25 minutos buscando encontramos al fin la calle donde esta situado el piso que ibamos a ver. Y en ese momento nos dimos cuenta de que la parada del unico autobus que sirve la zona esta a cuarto de hora de alli (distancia en todo caso medianamente razonable) y que ademas pasa cada hora salvo en ciertas franjas. Y claro, nosotros no solo no tenemos coche, es que no tenemos ni carnet. Asi que, con la cabeza gacha y sin ver el piso nos volvemos a la estacion de autobuses, a esperar otra media hora para coger el de vuelta hasta el centro...

Conclusion: unas 4 horas perdidas en conocer una zona a la que probablemente jamas volvamos...

En fin, de todo se aprende, no?

miércoles, 25 de julio de 2007

Lo prometido es deuda. Aquí está mi foto junto a mi querido Samsung. Y con un efecto infinito muy chulo.



Obviamente la foto está hecha con la propia webcam del ordenador. Sí, con la cámara digital tienen más calidad, pero me hacía ilusión, jeje

jueves, 19 de julio de 2007

De mudanza

Cuando decidí cogerme las 2 últimas semanas aquí de vacaciones, pensé "bueno, así tengo tiempo para las últimas cosillas que me queden por hacer antes del viaje y además descansar". Claro, que todos somos así de ilusos y cuando decimos "voy a empezar pronto a preparar las cosas" resulta que nos lo creemos. Pero nunca funciona, y cuando llegan estas dos últimas semanas te encuentras con el calendario repleto. A saber:

-Compras. La ropa que debías comprar hace siglos y que has ido posponiendo diciendo "no, ya para cuando me vaya a ir". Pues el momento ya está aquí y va siendo hora de que compres calcetines nuevos, que los agujeros de velocidad no se llevan. Además los extras; o sea, adaptadores para los enchufes, un portátil (porque, ¿quien aguanta un año a base de cibercafés? Pues eso, que hay que mantener las amistades), pilas recargables, cosas para el botiquín, artículos de aseo... Uno cree que tiene de todo en su vida... hasta que se va de viaje.

-Despedidas. Porque te vas un año (o más...) y hay que tener esas quedadas lacrimógenas con amigos, conocidos y familiares. Aun cuando sabes perfectamente que el calendario no se puede estirar más. Y siempre está el que propone "eh, ¿y si antes de que te vayas hacemos esto?" Pero es que "esto" me lleva todo un día del que no dispongo.

-Mudanza. Recoger todo lo que hay en el piso que se abandona y llevarlo a la casa parental correspondiente. En mi caso esto supone además desmontar la batería y llevarla a la casa del pueblo.

-Recoger la habitación. Más que por limpieza para encontrar todas esas cosas que están en el limbo de "por ahí" y que necesitas para el viaje.

-Últimos papeleos. Ir al banco, arreglar las cuentas, sacar el dinero necesario...

-Y todo esto sin abandonar las actividades habituales: clases, trabajo, ...

En fin, un estrés. Pero, ¿y lo feliz que estoy yo con mi nuevo portátil? (adjuntaré foto próximamente)

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