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viernes, 15 de mayo de 2009

Demasiado (1)

Eso es lo que hemos tardado en actualizar, y lo que hemos hecho en estas dos semanas, demasiado. Por ello voy a dividir toda esta información en varias entradas (no sé aun cuantas).

Ordenemos por fecha y empecemos por el principio:

6 de mayo.
Como ya anunciamos el día 6 fuimos a Koya san, un gran complejo de templos situado en lo alto de la montaña. El monasterio original fue fundado en el siglo 9 y desde entonces éste ha sido un lugar sagrado. Lo malo es que a día de hoy está demasiado orientado al turismo y de hecho es el primer lugar donde hemos encontrado una trampa para turistas evidente. Para llegar hay que coger un tren (que no es barato) y un funicular (incluído en el billete de tren). Hasta ahí bien, pero al llegar arriba te encuentras con que no puedes llegar andando hasta la zona de los templos (no porque esté lejos, sino porque está prohibido) y hay que coger un autobús. El pase diario del autobús cuesta 800 yenes. "Casualmente" el precio del billete hasta el cementerio (luego comento) ida y vuelta son 800 yenes, con lo cual compensa coger el pase de un día en cuanto vayas a hacer ese recorrido. Lo curioso es que hasta las paradas anteriores el precio va subiendo poco a poco, pero para la última (el cementerio) sube unos 130 yenes de golpe.
Pero bueno, dejando de lado esto el lugar merece la pena. El cementerio (perteneciente al templo oku no in) es enorme y tiene unos monumentos de lo más curioso. Entre ellos se encuentra el que homenajea a las víctimas de la guerra de Borneo. También hay muchos ofrecidos por empresas, aunque no entendí muy bien porqué (no aun no he llegado a ese nivel de japonés).
A continuación hay varios templos. Entre ellos los que visitamos fueron el Kongobuji y el Daito del Garan. En el Kongobuji hay un jardín zen con un inusual número de piedras y una sala en la que Toyotomi Hidetsugu (un samurai de la época Momoyama si no me equivoco) cometió suicidio ritual (seppuku, el famoso harakiri). Además de poder ver las estupendas pinturas de las paredes corredizas te ofrecían un té una galleta de arroz.
En cuanto al Daito se trata de una pagoda de 3 plantas que alberga la figura de Buda (que no pagamos para ver, porque se veía desde la puerta...) La pagoda en sí es muy bonita.

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7 de mayo.
Fuimos al lago Biwa, el más grande de Japón. En concreto fuimos a Ishiyama dera, un templo en la parte sur, más estrecha, del lago. Aquí fue donde Murasaki Shikibu escribió el Cuento de Genji (源氏物語), la que se considera la primera novela de la historia, en el siglo XI.

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A la vuelta decidimos probar a comprar entradas para el museo Ghibli en Tokio. Habíamos descubierto sorprendidos que en Japón sólo se pueden comprar estos tickets en las tiendas Lawson (unas tiendas 24 horas) en unas máquinas que tienen para comprar entradas. Después de intentar pasar la tarjeta varias veces, pelearme con la máquina, discutir con el dependiente en japonés y en inglés y sudar mucho (literalmente) lo conseguimos.
Después en la estación nos comimos nuestra última caja de yatsuhashi e hicimos picnic en las escaleras.
Por la noche cogimos un autobús nocturno a Tokio. Lo curioso es que el autocar era de dos plantas, pero muy bajito, de modo que arriba no había manera de estar de pie, ni siquiera para los japoneses (sí, peor que en Dublín). A pesar de eso dormí todo el camino bien agusto.

8 de mayo.
Llegamos a Tokio. Las entradas del museo Ghibli sólo pudimos cogerlas para este día así que directamente tras dejar las cosas en el hostel fuimos allí. El museo no tiene realmente mucho material de museo propiamente dicho, pero no importa. El edificio en sí, toda la ambientación es una maravilla, y hay múltiples ejemplos de animación (incluyendo un corto exclusivo) así como una reproducción del estudio de Miyazaki. En la parte de arriba se alza uno de los robots de Laputa.

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Después, como nos pillaba de paso la estación de Nakano fuimos a esta zona para visitar una de las mecas otaku, la tienda de Mandarake. En realidad hay varias tiendas Mandarake en Tokio pero ésta es una de las más grandes. Se divide en varias secciones repartidas por 3 plantas de un centro comercial. Hay todo lo que podáis imaginar, principalmente merchandising y manga de segunda mano. Claro que la segunda mano de aquí es a veces mejor que la primera de allí. Yo me compré varios mangas y están en perfecto estado, uno de ellos es bastante grueso y sin embargo el lomo no tiene una sola marca, ni siquiera la típica raya que se queda indefectiblemente en los libros de bolsillo. Respecto al merchandising es impresonante. Cientos de figuras de manganime se apilan en las estanterías, incluyendo robots, naves y chicas exhuberantes. También hay sección de cosplay, bandas sonoras, anime... Agotador.

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9 de mayo.
Fuimos al barrio de Harajuku. Aquí los fines de semana en el puente de Jingubashi suelen juntarse grupos de cosplayers que posan para los turistas y curiosos. Cuando nosotros pasamos por allí no había nadie allí, aunque si vimos alguna que otra por la calle.
Además visitamos el Meiji jingu, el santuario shinto dedicado al emperador Meiji. Curiosamente cuando estábamos allí vimos 4 bodas que eran celebradas en el lugar, todas estilo japonés. Lo interesante es que los 4 trajes de las novias eran muy distintos.

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Por la tarde nos acercamos a Shibuya uno de los barrios comerciales más famosos de Tokio. Aquí, claro, nos lanzamos a la vorágine consumista. Las tiendas de la zona son tan grandes que acaban por no parecerlo... Nos pasamos unas cuantas horas pateando un tower records, un HMV y otra tienda Mandarake. Aquí Yolanda consiguió por fin su ansiado trofeo, un pequeño tachikoma (si no sabéis lo que es buscadlo, ea).
Aquí se encuentra además un famoso cruce donde el volumen de gente que pasa cada vez que se encienden los semáforos es una pequeña muestra de lo que es Tokio.

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Y hasta aquí la parte 1. Si tengo tiempo (y me apetece) mañana subiré la parte 2 (De como conoscieron el modo de vida de Tokio, y los entuertos que allí desfacieron)

martes, 5 de mayo de 2009

Paseos

Ayer por la mañana fuimos a visitar el que probablemente es el templo más famoso de Kioto, el Kinkaku ji (金閣寺, el templo dorado). Si habéis visto fotos de Kioto por internet seguro que os habréis topado con él. Y aquí tenéis la prueba de que esta vez sí que entramos.

Nosotros en el kinkakuji

Es bastante bonito, aunque el día estaba nublado y no brillaba demasiado, pero eso no lo estropea en absoluto. Además está situado en un jardín con otros edificios del complejo del templo.
A continuación fuimos a otro templo, el Ryoan ji (龍安寺), donde hay un jardín zen bastante famoso del siglo 15, consistente en 15 piedras sobre un mar de arena. Como todo jardín zen es muy sencillo, lo malo es que con la cantidad de gente que había a nuestro alrededor viéndolo y haciendo ruido se pierde un poco la esencia de lo que debería ser y la experiencia no es muy "zen" que digamos.

Jardín zen en Ryoanji

Estos dos últimos días, después de la paliza que nos estamos metiendo decidimos tomárnoslos con calma, así que tras estas visitas fuimos a dar un paseo tranquilo por los jardines del palacio imperial. El palacio en sí se puede visitar pidiendo un permiso, que te conceden en el momento en la oficina que se encuentra en el parque. No obstante, como ya he dicho, no estábamos para muchos trotes así que no entramos. Para lo que sí teníamos fuerzas en cambio era para dar una vuelta por las librerías de la zona. ¡Allí Holly se compró por fin su primer manga en japonés! Y aquí podéis verla en plena acción en, por supuesto Holly's café.

Holly leyendo manga en Holly's café

Pero lo más impactante que vimos ayer, mucho más que el kinkakuji, fue esto.

Copa de helado gigante

En Japón existe la costumbre (muy útil para los extranjeros) de poner fuera muestras de plástico de la comida que sirven en el interior. Y las heladerías no son menos. La copa de helado más grande de las que había en esta tienda cuesta 18.000 yenes (unos 140 euros) y hay que pedirla con 3 días de antelación. Lleva frutas, helado de múltiples sabores, bizcocho, y no sé cuantas cosas más. Había además decenas de ejemplos de distintas copas que se servían en el interior. Estuvimos dudando durante unos 20 minutos si entrar o no, pero al final nos pudo el bolsillo y nos fuimos con lágrimas en los ojos...

Hoy optamos por una ruta por la zona de Arashiyama (嵐山), en el oeste de Kioto, bastante alejado del centro. Aquí está otra de las atracciones más famosas de Kioto, el bosque de bambú. La verdad es que cuando estuvimos en Fushimi Inari salimos del camino por una ruta "alternativa" y acabamos en otro bosque de bambú bastante majo y con menos gente. El de Arashiyama es sin embargo más frondoso.

Bosque de bambú en Arashiyama

Aquí hemos podido ver los brotes de bambú que luego se venden en los supermercados y se suelen servir como acompañamiento en las comidas.

A continuación seguimos desde aquí hacia el parque de kameyama (亀山公園) y nos adentramos un poco en el bosque de las colinas de la zona. Es una zona con unas vistas bastante bonitas y el camino es lo suficientemente accidentado como para sentirte en plena naturaleza. En teoría en esta zona hay monos y son fáciles de ver, pero nosotros no hemos visto ninguno. Sí nos hemos encontrado con unas cuantas serpientes, pero poco más.

Vistas desde Kameyama Koen

Tras bajar hemos comido unos platos de soba en un puesto en la calle. Así he podido probar por segunda vez el nishin soba, aunque esta vez más baratillo (y con más espinas).
Finalmente y con calma hemos ido a dar otro paseíllo por la zona comercial, hemos visto muchas cosas que no podemos comprar y nos hemos tomado un café tranquilamente...
Como veis después de cinco días aquí ya hemos tenido bastante ajetreo y queda poco que ver realmente importante aquí en Kioto. Podríamos ver más templos, pero los que quedan no nos atraen especialmente. Por eso mañana iremos a Koya san, un complejo monástico unos 50 km. al sur de aquí y el jueves al lago Biwa (el lago más grande de Japón) antes de coger el autobús nocturno a Tokio (8 horitas, mmmh). Por tanto pasaremos poco tiempo en el hostel y cansados, así que si mañana no actualizo no esperéis ninguna entrada nueva hasta al menos el viernes o el sábado.


Curiosidades:
-En España ya hay mucha variedad en dispositivos USB, pero como supondréis aquí el nivel friki se dispara. Aquí tenéis un ejemplo:

Lupin pen

-También tarjetas SD de hasta 16 gigas bastante baratas, y Bluray grabables (los más nerd me dirán si de esto en España hay ya o no, pero yo no los he visto).
-En la tienda donde hemos estado hoy la última planta era de material para adultos (incluyendo películas de anime y videojuegos para ordenador). Me encanta la naturalidad con la que los japoneses ojean este tipo de cosas.

Comidas probadas:
-Melon pan. Un bollo dulce, en este caso relleno de crema.
-Un bizcocho redondo de nombre e imaginamos que origen alemán.
-Calpis water. Una bebida blanca y dulce sin gas.
-Dango blanco con una pasta negra (quizá de sésamo, no lo sabemos).
-Hamburguesas y chili hot dog de toda la vida en un Mos Burger (una cadena de hamburgueserías japonesa), acompañados de soda de melón.
-Onigiris con múltiples rellenos.

lunes, 6 de abril de 2009

First week

Vuelvo a tener problemas con los acentos y las eñes, porque estoy en el ordenador de la escuela y no se como cambiar las opciones de idioma (porque esta en japones, la pescadilla que se muerde la cola). En fin, sobrevivire.

Pues si, ya estamos aqui. El miercoles pasado despues de 14 horas de vuelo mas 2 de escala en Beijing llegamos al aeropuerto de Narita, Tokio. Alli conseguimos comprar una tarjeta telefonica y llamar a casa como ET. Pero claro ahi no se acababa todo, porque aun debiamos llegar hasta Okazaki (岡崎), que esta a unos 300 km si no me equivoco. Para ello cogimos otros 2 trenes (Tokio-Toyohashi y Toyohashi-Okazaki). Asi pues, desde que salimos de casa hasta que llegamos a la residencia en Okazaki pasaron un total de 28 horas...

El miercoles hicimos nuestra primera compra y la verdad es que nos apañamos bastante bien. El jueves tuvimos la presentacion de la academia y el test de ingreso. Por suerte nos explicaron el rollo burocratico en ingles. El viernes empezamos las clases suavecito, solo 3 horas.
Y el fin de semana, aunque Holly anda con un catarro que no se tiene, hicimos nuestras primeras visitas. El sabado fuimos a Nagoya. Alli visitamos un jardin japones, el museo Tokugawa y el castillo de Nagoya, una reconstruccion (como casi todos los de aqui ya que fueron destruidos en la segunda guerra mundial) de un castillo del siglo XVI. La verdad es que es una preciosidad, especialmente viendolo rodeado de los cerezos en flor. Se suponia que ademas habia un festival en los alrededores, pero habia poco mas que unos cuantos puestos de comida. Eso si, aprovechamos para probar el takoyaki (たこ焼き).
Por la tarde fuimos a comprar por la zona de Sakae, aunque al final no encontramos lo que buscabamos, pero yo me lleve mi primer manga en japones. No, no entiendo casi nada, pero dadme tiempo...

El domingo habia festival aqui en Okazaki, pero preferimos ir a Inuyama (犬山). Alli habia un festival donde salen a la calle con una especie de carrozas tradicionales con unas marionetas (karakuri) en la parte alta. Esto si era un festival de verdad, con decenas de puestos y las calles atestadas de gente. Ademas pudimos ver nuestros primeros santuarios sintoistas y el castillo mas antiguo de Japon (por fuera, porque ya estabamos un poco cansados y tampoco queriamos pagar la entrada, que van a ser muchos meses aqui...). El castillo se mantiene alli desde el siglo XVI y no es una reconstruccion (creo). Despues de ponernos las botas volvimos a Okazaki hechos polvo, lo que no me impidio ponerme a estudiar...

Curiosidades:
-El reciclaje aqui es una locura, tienen cuatro bolsas distintas que se sacan en distintos dias. Aun no tengo claro como funciona... (tampoco sabemos todavia como funciona la lavadora...)
-Si alguna vez os dicen que el inodoro es estilo japones no penseis que es que tiene bide incorporado, sonidos y lucecitas. Es un agujero en el suelo.
-El transporte es caro, comer fuera de casa, barato.

Comidas probadas:
Uf, por donde empezar,
-Takoyaki
-Dango (una cosa blanca con caramelo por encima)
-Tamago ebitsu (huevo con noodles y arroz inflado sobre una especie de oblea)
-Okonomiyaki. Una masa con diversos ingredientes (carne, huevo, cebolla,...) a la plancha y doblada a la mitad .
-Tonkatsu. Cerdo empanado. Yo lo probe con salsa de miso en un restaurante de Nagoya.
-Diversos tipos de ramen, udon y soba (platos de fideos largos).
-Platos de gambas y pulpo cuyo nombre hemos olvidado (pero esta apuntado en alguna parte).

En fin, como veis la primera semana (que de hecho aun no se ha cumplido) nos ha dado para mucho, pero principalmente para ponernos como el kiko.
Fotos hoy no puedo subir, pero espero poder hacerlo proximamente.
さよなら

martes, 2 de diciembre de 2008

Friki en Dublín

Los que me conocéis (o sea todos los que leeis el blog) sabéis que soy un poco friki. Bueno, algunos dirían muy, pero eso es otra discusión. Pero es obvio que esto da otra perspectiva específica de la ciudad que no he visto mucho por ahí así que creo que me toca comentarla a mí.

Una de las primeras cosas que busqué antes incluso de llegar a Dublín fueron tiendas de comics. En Madrid el número de tiendas de comics es incontable, acumulándose en algunos sitios que bien conocemos hasta 6 ó 7 en apenas 100 metros a la redonda. Así que viniendo de allí era obvio que aquí me esperaba una decepción. Cuando llegué aquí había (que yo conozca) tres tiendas normales de comics más una exclusiva de back issues (números atrasados), pero desde entonces una de ellas ha cerrado. De modo que nos queda una tienda (pequeña) en Exchequer Street, y la tienda de la cadena internacional Forbidden Planet en Aston Quay, al lado de Temple Bar. La de back issues está también en Temple Bar. Sin duda Forbidden Planet es la que gana, siendo un espacio mayor y con mucha más variedad. Tiene 2 plantas y un entresuelo. Arriba están los mangas. En estos lares las ediciones van más atrasadas que las de España con respecto a las japonesas. En el sótano está el cómic americano. Aquí lo bueno es que la edición va casi a la vez que en Estados Unidos, de modo que puedes conseguir tanto las series regulares como los tomos apenas una semana después de que haya salido allí. Pero la estrella sin duda es la planta baja, dedicada en exclusiva a figuras y coleccionismo. Es en este sitio donde descubrí la pasión que existe en este país por Doctor Who, serie originaria de la vecina Gran Bretaña.

Para los aficionados a Warhammer existe un Games Workshop si no me equivoco cerca del barrio italiano. Pero como yo nunca me metí en este género busqué recientemente lo que me interesaba a mí ,una tienda de juegos de rol y/o juegos de mesa. Y existe. Una. Está en Dorset Street. Se trata de Miniatures Inc. Es una tienda con bastante espacio, pero lamentablemente mal aprovechado. También está especializado en figuras, pero tiene un rincón para los juegos de rol y juegos de mesa. Como ya he dicho, no obstante, la variedad es más bien escasa.

Ahora bien, el punto positivo de Dublín es que cada dos pasos te vas tropezando con una librería. Ya comenté en alguna otra ocasión sobre esto. En Dawson Street se encuentra mi favorita Hodges Figgis, una de las librerías más antiguas de Dublín y que se menciona en el Ulysses, con una buena sección de ciencia ficción y fantasía, y un par de estanterías bien cargadas de terror. Aquí hay bastante variedad, puedes encontrar un poco de todo, pero no muy especializado. Justo enfrente está Waterstones (de hecho pertenecen actualmente a la misma cadena). Aquí la sección de fantasía y ciencia ficción es más pequeña, pero se pueden encontrar algunas curiosidades difíciles de encontrar en otras tiendas. Fue en Waterstones donde pude encontrar los libros 2 y 3 de Wild Cards (serie de novelas de superhéroes que os recomiendo). Cuando compré el volumen 3 el dependiente se mostró entusiasmado porque alguien las comprara ya que al parecer era él el que procuraba que hubiera siempre algún volumen de la saga en la estantería.

Respecto a tiendas de videojuegos poco que decir, la ciudad está plagada de tiendas Game y Gamestop, amén de otras menos conocidas. Es el mercado de moda.

Por supuesto que todo esto se puede encontrar por internet, pero es un placer, al menos para mí, poder pasear por las tiendas ojeando libros y comics. En resumen no es que estemos en una ciudad demasiado geek, pero bueno, hay suficiente material como para mantenerme con vida...

viernes, 4 de abril de 2008

We´re back, baby!

Sí, ya volvemos a tener internet en casa, pardiez.
Espero que no haya sido muy dura la vida sin nosotros. Ahora que hemos vuelto podremos publicar más a menudo (lo cual no quiere decir muy a menudo, que lo de vagos lo seguimos teniendo encima). En este tiempo Yolanda se ha establecido en su nuevo curro, yo cada vez ando más harto del mío, hemos visitado Killarney, me he comprado una Xbox 360, hemos visto unas cuantas pelis en el festival de cine de Dublín y otras pocas en el festival de cine español.

Para empezar lo prometido, aquí está el vídeo del Disco Bus. ¡Marchaaaaaaaa!






Y si, esa voz tan horrenda que oís es la mía.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Mercado Temple Bar

Todos los sábados en Temple Bar hay tres mercados: de comida, de libros y de ropa. Es una cosa bastante reducida, pero es una curiosidad más de la ciudad así que allá que nos asomamos.

La verdad es que el de ropa no lo hemos llegado a ver, así que podría ser perfectamente una leyenda urbana.
Respecto al de libros... bueno, la verdad es que llamarlo mercado es mucho más que un eufemismo. A continuación teneis una foto del mercado de libros, de TODO él.




Sí, son tres puestos. Y de hecho uno de ellos es de cds. Es curioso que una ciudad tan literaria como Dublín, y con tantas librerías de hecho, no tenga un mercadillo de libros decente. Bueno, quizás existe y yo no lo conozco. Si hay alguien que sí, por favor que me lo cuente.

Y luego está el de comida. Esto ya es algo más serio. Tampoco es que sea muy extenso, ocupa simplemente una plaza interior, pero tiene algo más de variedad. Puedes encontrar puestos con comida preparada de diversos paises (desde sushi hasta tacos o comida vegetariana), otros con verduras y frutas, dulces. Es un buen sitio para encontrar algunos productos que no puedes encontrar en el supermercado, como algunos embutidos o carnes. Personalmente cuando fuimos no íbamos preparados para hacer compra, pero nos dimos un par de caprichos.




Sí, eso son aceitunas, pero no son mías. Las detesto.

viernes, 7 de septiembre de 2007

PPS number

Uff, estamos espaciando mucho las entradas eh. Bueno, supongo que últimamente el ritmo se ha relajado un poco, no vemos tantas cosas nuevas, y el blog se resiente. Y somos vagos, si, eso también. Porque en realidad siempre hay algo que contar.

Hoy, por fin, hemos ido a solicitar el PPS number. "¿Y eso que es?" te preguntarás tú, intrigado lector. Pues es algo parecido al número de la seguridad social, aunque no exactamente igual. Resulta que necesitas tener dicho numerito para pedir a través del famoso Form 22 (esto siempre me ha recordado a la casa que enloquece de Astérix y las doce pruebas), tus Tax credits. Dichos tax credits sirven a su vez para que se te hagan los descuentos oportunos de los impuestos que tienes que pagar mensualmente de tu nómina. Conclusión: puedes trabajar sin tener PPS number, pero te descuentan del sueldo bruto todos los meses la friolera de un 40%.

El problema es que aquí son muy especialitos con lo de demostrar tu dirección, y tienes que llevarles un recibo de la luz, agua, etc o el mismo contrato de alquiler. Y hasta que no hemos tenido el contrato de alquiler no ha habido manera, porque facturas no tenemos.

Pero bueno esto todavía tiene un sentido, lo de abrir una cuenta en un banco es demencial (véase el blog de Miguel y Tamara, Madrid=>Dublín, para más señas). Vamos, el hecho de que te puedan denegar el abrirte una cuenta de ahorros es para darles un par de collejas (no por malos sino por tontos). ¡Pero si en España te regalan vajillas para que te la hagas!

En fin, que la burocracia es un asco y no te libras en ningún sitio.

sábado, 11 de agosto de 2007

De compras



Uno de los momentos clave a la hora de ir a otro pais, he descubierto en mis escasos viajes, es cuando vas de compras. Los productos nuevos, los viejos que no están... es todo un mundo. Aquí en Dublín entre los desaparecidos podemos contar el tomate frito. De momento no existe. Así sin más. Tienes tomate triturado y miles de salsas italianas de tomate. Incluso una cosa llamada puré de tomate con un sabor bastante sospechoso. Pero no un mísero Apis u Orlando. Si alguien lo ha encontrado, por favor que me diga dónde.


Por otro lado, y como cabía esperar, el aceite de oliva tiene un precio prohibitivo. Al menos si quieres uno decente. Así que hemos tomado la determinación de limitarlo a las ensaladas, que al fin y al cabo es donde realmente aprecias el sabor. En cambio es más accesible el vinagre balsámico que el de vino de toda la vida.




También es muy útil esto de las compras para conocer las peculiaridades de la cultura. Por ejemplo he descubierto que puedes comprar sábanas bajeras (de las cuales triunfan las que tienen volantes) con fundas de edredón en un pack. Pero no con sábanas lisas; esas las tienes que comprar aparte, o con las sábanas bajeras solas. Esto, hemos concluido, se debe a que en general aquí se duerme con una bajera y un nórdico. Y punto. Vale, fue una pista importante que en el hostal estuvieran así hechas las camas.




Por último también tenemos la censura típica de estos lares (también sucede en el Reino Unido). Todos recordareis el cartel de la película Lucía y el sexo. Pues he aquí la versión irlandesa:




Efectivamente, falta un pezón.
No es el único ejemplo, ya que la película Batalla en el cielo, tenía el título dispuesto sobre los pechos de la protagonista, sufriendo así una mutilación similar a la de Paz Vega.



Y una curiosidad que me hizo gracia, aunque sin duda es algo que se puede encontrar en cualquier Todo a 100 español. Batman se pasa a la competencia:


domingo, 5 de agosto de 2007

Señales

Una de las curiosidades que se encuentra uno cuando viaja a otro pais son las señales y carteles que caracterizan a la ciudad. He aqui algunos ejemplos:












Bueno, esto tiene dos explicaciones posibles: o esta preparado para los turistas o lo natural es conducir por la derecha de modo que hasta los irlandeses se lian y no saben a que lado de la calle tienen que mirar para cruzar. De ahi, imagino, que te lo recuerden en cada paso de cebra. Notese el simpatico ojo del Look left.



Otra señal de trafico para torpes:


Por si acaso alguien no conocia la complejisima simbologia de los muñecajos de los semaforos...



(PD: el resumen general de la primera semana tendra que esperar por dificultades tecnicas, pero aun os lo debo)

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